Reforma integral de una vivienda con encanto atemporal en el corazón del Eixample de Valencia. El proyecto parte del respeto por la historia del inmueble, conservando y restaurando los suelos de baldosa hidráulica y las molduras originales del techo para realzar su carácter y su identidad. El resultado fusiona pasado y presente con elegancia y naturalidad.
La cocina, abierta al salón, ha sido diseñada íntegramente por nuestro estudio. Su mobiliario combina dos tonos que aportan profundidad visual, mientras que la isla central incorpora pequeños huecos iluminados para especias, tarros o libros de cocina, convirtiéndose en el eje funcional y social del espacio.
Entre los detalles más singulares destacan la estantería retroiluminada del pasillo, que deja a la vista los muros de ladrillo original, o la franja acristalada sobre un armario que permite contemplar las molduras de la estancia contigua, generando una conexión visual entre espacios.
En el baño de la suite principal, una pared acristalada separa la ducha y permite el paso de la luz natural, aportando una sensación de amplitud y bienestar.
La iluminación, cuidadosamente estudiada en cada estancia, actúa como un hilo conductor del proyecto: realza texturas, define ambientes y contribuye a la armonía entre funcionalidad, confort y estética.